Hay deseos profundos y nonatos, que prolongué como coordenadas, hay fantasías que me prometí, y desgraciadamente no he cumplido, y otras que me cumplí sin prometérmelas, hay rostros de verdad, que alumbraron mis fábulas, rostros que no vi más pero siguieron, vigilándome desde la letra en que los puse. Hay fantasmas de carne, otros de hueso, también los hay de lumbre y corazón, o sea cuerpos en pena almas en júbilo, que vi o toqué o simplemente puse a secar, a vivir, a gozar, a morirse. Pero además está lo que advertí de lejos, yo también escuché una paloma, que era de otros diluvios, yo también destrocé un paraíso que era de otras infancias, yo también gemí un sueño que era de otros amores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario