Donde empiezan tus piernas, deberian quedarse mis besos, cuando juego a perderte, deberia perder sin excusas, deberia decir “¿para qué?” cuando digo “me sobra”, donde pido "olvidáme", debería aclarar "no es urgente". Cuando digo "futuro", debiera avisar "no me corras". Lo que sueñan mis sueños, a veces lo embarran mis ganas, y es por eso que pongo en la mesa esta fe de erratas, de mi corazón, porque a veces me escucho, y hay veces que me doy la espalda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario