miércoles, 2 de febrero de 2011

.004

Hay días iluminados por pequeñas cosas, por nimiedades que te hacen feliz: una sobremesa con risas, un juguete de tu infancia que reaparece, una mano que aprieta la tuya, una llamada que no esperabas, unas palabras dulces, un amigo que te abraza sin pedirte nada a cambio, un aroma que te alegra el alma, un rayo de sol que entra por la ventana o el ruido de la lluvia cuando estás todavía en la cama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario